Sin título

A mi amigo David,
que se la chupo
cuando lo necesite.

A veces mudo
y otras quizá te cuento algo.
La cerveza que te debo desde el Cuaternario
para escucharte
y que me escuches,
porque la vida ya se sabe que va a bordo de un Lamborghinni
y como no sea con una cerveza
no hay forma de pararla.
Y como no sea ¡ya!,
la semana que viene se convierte en nunca
y el nunca no lo quiero por Dios que no lo quiero.

Esta vez te la chupo yo
y te dedico, aunque sea una mierda,
estas líneas.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Illo, pos ponle un poquito de interés, ponle un poquito de interés!!