2 versos que no tienen nada que ver entre ellos, sólo la soledad

I

¡Qué linda!
cuando en el silencio de la noche
solo y borracho
veo asomarse
por alguno de los pocos trocitos de cielo
que quedan sin edificar
en esta maldita ciudad
la luna.



II

Todavía sigo preguntándome si estas uñas
son para-de-un-zarpazo-marcarte la cara
o para sacarma las cascarrias de la nariz
mientras pienso qué verso escribir.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy lindos ambos versos.
Te invito a que pases por mi blog y dejes tu comentario.
Damalis

Anónimo dijo...

Cada etapa de la vida,
cada fase,
se parece mucho
a subir y bajar una duna.

Al principio cuesta subir,
la arena nos pone trabas y resbalamos,
pero al final,
conseguimos subir a la cima
y allí nos quedamos plácidamente,
sin tiempo límite,
observando el paisaje,
disfrutando de los detalles,
viviendo intensamente lo que sucede
alrededor del mejor sitio donde pudieras estar.

Y cuando menos lo esperamos,
andando muy poquito a poco,
incluso sin querer andar,
o resbalando de nuevo por la arena,
sin darnos cuenta,
volvemos a encontrarnos
en la base de la preciada duna…

Nos toca volver a subir…
ya conocemos
lo que es estar
en lo alto de una duna,
el esfuerzo siempre merece la pena.

¡¡Arriba!!
vamos hacia delante,
con paso decidido
¡¡Arriba!!

18:29 (18/06/08)

Anónimo dijo...

Me dijistes q reanimara mi blog, y te ofrezco esto:

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Nus vemoLs