definitivamente se me enprosó la poesía
cierta noche la olvidé en la barra del bar
con mi voz
y decidí guardar lo que me quedaba bajo el colchón
para que nadie me la quitara
y se la comieron las polillas
con ella perdí las gafas del cerca
las de mirarme las entrañas
los frasquitos de veneno que con tanto esmeró acumulé
el herbario de flores disecadas
y mi pañuelo de tela para sonarme los mocos

ahora la prosa se me empoema
y busco en la gente
células que me pertenecen
robo bolsos llenos de versos
y registro a los viandantes para que me den lo que lleven encima
pero siempre llego a casa con las manos vacías
(como diría el abuelo Laureano
“hemos vuelto a refregar los cojones en las cenizas”)

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Me gusta tu empoma:

Empoema tu prosa y emprosa tus poemas, algo así como aquello de ama tu ritmo y ritma tus acciones.

pedro

Anónimo dijo...

Que pedazo de blog tienes! Cuando se te conoce no parece q seas capaz de pensar cosas tan bonitas, jajaj.
Me ha encantado eso de " las gafas del cerca, la de mirarme las entrañas"...una de esas necesito yo más veces de las q me gustaría.

Old Green dijo...

al pedro que te debo un iméil, te mando un abrazo y ¿una cerveza esta semana?
y al anónimo (o anónima porque el blogger éste parece ser que no incluye mujeres en sus comentarios) que no sé si darte las gracias por la mitad de tu cumplido o mandarte lejos por la otra mitad, jejej. Un abrazo seas quien seas.

Anónimo dijo...

Anónima, soy anónima. Mejor mándame a tomar viento fresco...que seguro que te apetece más, y sobre cuando te diga quien soy.
Soy Silvia, vamos, Zirbia

Anónimo dijo...

A la anónima: Yo hace unos 28 años más o menos que conocí a Old Green y yo creo que lo más normal del mundo que este señor tenga essa capacidad para llegarme al corazón a la par que al hígado. Quizás nunca lleguemos a conocerlo lo suficiente como para esperarte o saber que te va a sacar debajo de su viejo sombrero (esto siempre que lo haya tenido que empeñar para pagar la última copa de vino)