100 metros libres
Muchos son,
ni uno tendrás en esta vida.
lanzamiento de jabalina
El participante (o la participante)
se adentra en el bosque sigilosamente
y con el viento de cara
no sea que el bicho lo huela (o la huela).
Cuando aviste a la jabalina
(importante estudiar la entrepierna del bicho
para no confundirse de prueba
y hacer lanzamiento de jabalí)
cuando aviste a la jabalina
decíamos
se agazapa
respira profundamente
salta sobre ella
la agarra con firmeza
la lanza
lo más que lejos que pueda
y sin ni tan siquiera mirar
dónde ha caído la jabalina
corre
porque a buen seguro
que el bicho buscará revancha.
El salto de altura
El récord mundial lo ostenta
Luis Carrero Blanco
desde el año 1973
con un salto de más de veinte metros de altura.
Ni Javier Sotomayor con sus largas piernas
en salto de altura
ni Sergei Bubka con sus potentes brazos
en salto con pértiga
han podido superar aquel salto de leyenda.
(Ya es hora de que alguien bata el récord.)
El Lanzamiento de martillo
La técnica para esta prueba no es sencilla.
Se requiere concentración.
El trabajador coge el martillo,
y en vez de ponerse a trabajar,
comienza a girar sobre sí mismo,
meditando sobre lo que es su vida
(8 horas diarias, cuando menos,
al servicio de alguien).
El giro se hace cada vez más rápido,
reuniendo la fuerza y rabia necesaria
para enviar el martillo lo más lejos posible
rompiendo el cristal de la oficina
y alcanzando la cara al Jefe de Departamento
para estampársela
contra el cuadro del Rey que hay colgado en la pared.
Los 110 metros valla
Y 200 y 300 y 400 metros valla
y 500 y 1000 y 1500 kilómetros valla
Con tanta obra,
la ciudad entera llena de vallas
que no se pueden saltar.
Y como ahora las obras son sociales
y en vez de hormigón
se utiliza un conglomerado de cemento y demagogia
cuando te quieres dar cuenta
no sabes a qué lado de la valla estás,
si fuera o dentro,
si dentro o fuera,
eso sí,
siempre con los pies enterrados en cemento.
Salto olímpico
La entrada en el agua fue perfecta
de diez
limpia
sin salpicar una gota.
Había sido un salto impecable
y sin duda alguna
hubiera logrado la medalla de oro
y una ruidosa ovación
de haberse tratado
de los juegos olímpicos de Seúl o de Barcelonao de los del coño de su hermana.
Pero no.
Nació mierda
y el agua de su piscina
no llevaba cloro
sino orina.
Y no hubo oro ni aplausos
y lo único que se oyó
fue la cisterna.
1 comentario:
Ajajajaja! pero qué warrillo ere, Warro de susio que no de puto, viejo verde!
mágicas palabras las de caca, culo, pedo y pis...
mágicas las conviertes tras pasar por tu pensamiento
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